Posts Tagged ‘Mi cine’

Los siete pecados capitales

septiembre 19, 2015

CINE Todos

Abrió luego la puerta consagrada, diciéndonos: «Tened bien entendido, que vuelve atrás, quien vuelve la mirada». Crujió la puerta con terrible ruido sobre los quicios del dintel sagrado, produciendo metálico sonido, cual no crujió el portón nunca violado, que en Tarpeya guardaba el gran tesoro de que fue el buen Mételo despojado.

Purgatorio, canto IX, La Divina Comedia.

El orgullo define y esculpe, a la porra con Dante, Tomás de Aquino o Juan Casiano. Los siete pecados capitales definen en realidad siete rasgos del género humano. La lujuria es instinto de reproducción mal comprendido, la gula es comer señores, ¡Por favor! la pereza es lo que para los animales es optimizar el tiempo y la avaricia es un poco aquello de ahorrar como un desgraciado con instinto de supervivencia cual hormiga paseando por delante de la cigarra. Los hay mejores y los hay peores pero a los siete pecados capitales, en general, me los paso por el forro. No serán siete asesinatos capitales como en la fantástica Seven de David Fincher sino siete momentos; solo eso. Mi verano en siete momentos y el que esté libre de pecado… (more…)

EL REFRITO DEL VERANO

julio 5, 2015

CINE Todos Llega el verano y me dispongo a escribir el artículo de los domingos. Ya son unos cuantos a la espalda y, a modo de reflexión, hoy me siento retrospectivo. Así que me he dedicado a releer todo lo escrito hasta ahora en este blog para, al terminar, encontrar la pregunta clave: ¿Para quién escribo? No trato de mejorar al realizarme esta pregunta, de hecho, no buscaba nada en especial. Solo volver a encontrarme con cada uno de los textos que son, en gran parte, momentos. El momento de escribirlo, de revisarlo, el momento en el que descubrí, en cada caso, de que quería hablar. Encontrar mi “yo” en cada texto, para recordar quién era en cada texto y quién soy ahora. Y como vosotros no tenéis que sufrir mi venazo narcisista y ególatra, la reflexión personal me la guardo y decido atacar la importante. ¿Para quién escribo? (more…)

MI GRAN LISTA: 2014

marzo 22, 2015

CINE TDS Os escribo con lo imprescindible. Sin reflexiones, sin historias personales, sin saber muy bien porque. Os escribo con aquello que me representa y en respuesta a la pregunta que más veces me hacéis a lo largo de la semana. ¿Qué película me recomiendas? Hoy os presento una de las cosas que más detesto: Una lista. Deje claro en entradas anteriores que no creo que exista una gran lista donde todos los espectadores puedan ver sin parar grandes películas. No todas las películas son para todos los públicos (y no me refiero a su contenido en sexo o violencia) y no todas las películas son adecuadas para todos los momentos. Me gustaría poder llevaros a El Apartamento, Casablanca, Gilda, El crepúsculo de los dioses o Eva al desnudo, me encantaría, pero eso depende de demasiados condicionantes. Así que solo lo intentaré y para hacerlo realizaremos un largo viaje que empieza en el recién terminado 2014 y poco a poco nos llevará hasta los años dorados, hasta los grandes clásicos. Hoy estáis de suerte, me quedo con mi mierda y hablamos solo de cine. Y eso mola, mola mucho. 2014 261276 descarga


Si o si (Las veis y punto)

  • Whiplash de Damien Chazelle
    • Los usuarios de Filmaffinity nunca se equivocan
  • Mommy de Xavier Dolan
    • Entretenida, premiada, imprescindible
  • Dallas Buyers Club de Jean-Marc Vallée
    • Una historia bien contada con un gran Matthew McConaghey. Le cuesta arrancar, no os desesperéis.
  • Boyhood (Momentos de una vida) de Richard Linklater
    • Será recordada por la historia del cine. ¿No es motivo suficiente?
  • El lobo de Wall Street de Martin Scorsese
    • En mi opinión no merecía tanto bombo pero qué demonios… Es entretenida y es Scorsese 100%
  • Nebraska de Alexander Payne
    • Mi vencedora. Obra de arte.

Animación (La gran animación)

  • La Lego película de Philip Lord, Chris Miller y Chris Mckay
    • Divertida a más no poder

Cine de autor (No tengáis miedo)

  • Sólo los amantes sobreviven de Jim Jarmusch
    • Nivel avanzado. No lo intentéis si no estáis preparados.
  • Magia a la luz de la Luna de Woody Allen
    • Incluso un Woody Allen menor está en la cumbre. Muy entretenida. Poco profunda.
  • El Gran Hotel Budapest de Wes Anderson
    • Colores, ritmo, argumento… Imprescindible.
  • Nymphomaniac: Volumen 2 de Lars von Trier
    • La segunda parte del nuevo ejercicio de Lars von Trier para desquiciarnos. Para los más atrevidos.
  • Ida de Pawel Pawlikowski
    • Gran vencedora de los premios internacionales.

A la española (Lo mejor de casa)

  • Relatos Salvajes de Damián Szifrón
    • La mejor película de lengua hispana del año (de los últimos años). Y además es entretenida
  • La isla mínima de Alberto Rodríguez
    • Cuando una película española tiene calidad de sobras. Si os gusta True Detective… ¡A por ella!

El trío musical

  • Alabama Monroe de Felix Van Groeningen
    • Una gran película de amor y familia.
  • A propósito de Llewyn Davis de Joel y Ethan Coen
    • La brutal mirada de los hermanos Coen. Imprescindible.
  • Begin Again de John Carney
    • No aparecerá en ninguna lista. Es la película que más me ha sorprendido este año. No cumple los tópicos.

Los grandes nunca mueren

  • Perdida de David Fincher
    • Si eliminamos los blockbusters es la película más rentable del 2014. La firma de David Fincher junto a otros pocos define el cine entretenido y de gran calidad.
  • Interestellar de Christopher Nolan
    • Puede que su peor película y la peor decepción del año. Y aún así es una gran película.

Muy personal

  • Oslo, 31 de agosto de Joachim Trier
    • Es del 2011 pero en España se ha estrenado en 2014. Gran película.
  • El veredicto de Jan Verheyen
    • Si no pongo una de abogados reviento
  • Mr.Turner de Mike Leigh
    • Buena, entretenida… Eso es cine, ¿No?
  • St.Vincent de Theodore Melfi
    • El mejor Bill Murray de los últimos años.

X.SEGÚ

MI CASTILLO DE LEGO Y EL SOL DE UN NUEVO DÍA

marzo 15, 2015

CINE TDS

Hace ya unos cuantos años los reyes me trajeron una gran construcción de Lego. Era un castillo enorme con lo que parecían millones de piezas. Me pareció imposible terminarlo algún día y sin embargo, el tesón de un niño es solo comparable al afán de sexo de un adolescente (bueno, igual me he pasado). La cuestión es que poco a poco y sin ningún tipo de ayuda fui levantando el castillo de Lego con sus puertas, sus torres, su muro y todo lo demás. Siempre he disfrutado más del proceso de preparación de un juego que del propio juego. Mi imaginario funciona a toda máquina mientras planteo algo, y todo funciona en mi mente, y todo es perfecto. Después la realidad me dedica una soberana ostia para demostrarme que aquello que en mi cabeza es perfecto rara vez resulta interesante una vez puesto en práctica. Del mismo modo que cuando ahora me sorprende una historia que me levanta de la cama y sé que en pocas ocasiones será más que una idea mediocre por aquel entonces ya sabía que al terminar de construir mi castillo tardaría poco más que un par de tardes en aburrirme de él. Supongo que por ello siempre defiendo que el proceso para conseguir algo tiene que resultar más gratificante que el propio resultado.

La cuestión es que termine mi castillo. Y le hice un par de fotos que a no ser que mi madre las guarde en el baúl de los secretos han caído en el olvido. Y a las pocas horas de tener mi castillo levantado me aburrí de él y tuve la suerte, o la desgracia, de que mi hermano estaba cerca de la zona y ya llevaba unos cuantos días amenazando con destruirlo. Mi hermano entró en la habitación y, muy educado, me pregunto si podía destruirlo. Soy tres años menor y mi inocencia ya perdida me llevo a responderle que sí, que si eso le hacía feliz lo podía destruir, que yo ya lo había levantado y con ello ya estaba preparado para otras empresas. Y era cierto. Sin embargo, mientras mi hermano convertía mi castillo en aquel millón de piezas inicial empecé a llorar. Era mi castillo y me había costado muchísimo levantarlo. Mi hermano, que tiene menos empatía que una rueda de camión no lo entendió. Mi madre, abronco a mi hermano sin razón y yo aprendí una valiosa lección. Los castillos debe destruirlos el que los ha levantado.

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Y es por ello que ahora, cuando escribo algo que no merece la pena, soy yo el primero que lo critica. Es mi derecho. En los últimos dos meses he participado como técnico, actor o productor de más de ocho espectáculos teatrales, la mayoría de ellos francamente malos (ojo, no todos). No me habrán escuchado crítica alguna pues a cada cuál le pertenece el derecho de analizar el resultado. Y ves a los actores contentos, y al director brindando con cava y al equipo sonriendo… ¿Y quien soy yo para ensuciar tan bella estampa? Criticar conlleva una gran responsabilidad y sólo bajo petición expresa del equipo en cuestión me atrevo a dar mi opinión, siempre sincera. Me siento mal al hacerlo pero no he aprendido a complacer a nadie y se me revuelve el estómago si aquello que sale de mi boca no es lo que quiero decir en realidad. ¿Virtud o defecto? Pues no lo sé pero la culpa es de mi hermano, que destruyo mi castillo. Tengo por costumbre desaparecer unos minutos al terminar una estrena. Mientras familia y amigos dicen que aquello que acaban de ver es fantástico. Mientras todos viven la Alfombra Roja yo me encierro allá donde pueda, me fumo un cigarrillo y me tomo un whisky. No quiero que nadie me pregunte aquello de: “Que te ha parecido” porque temo decir la verdad. Y me haya gustado o no, levantar una obra de teatro es muy complicado y requiere de mucho esfuerzo y dedicación. ¿Quién soy yo para destruir ese castillo?

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Las últimas semanas han sido de infarto. He trabajado muchísimo (no hay queja) y solo en la noche, al llegar a casa destrozado, encontraba unos minutos para mí. Me cuesta mucho conciliar el sueño y me he dedicado a revisar la trilogía de El señor de los anillos. La versión extendida, cuidado. Cada día unos minutos, mientras se me cerraban los ojos y sentía que mi cuerpo conseguía relajarse. Me encanta esa trilogía y al final de Las dos Torres Sam realiza uno de los discursos que mas me excita del séptimo arte. No es especialmente original o profundo, no es más que un pequeño speech pero aquí lo dejo, porque quiero compartirlo: “Igual que en las grandes historias señor Frodo, las que realmente importan, llenas de oscuridad y grandes peligros. Esas de las que no quieres saber el final, porque ¿cómo van a acabar bien? ¿Cómo volverá el mundo a ser lo que era después de lo que ha sufrido? Pero al final, todo es pasajero, como esta sombra, incluso la oscuridad se acaba, para dar paso a un nuevo día, y cuando el Sol brille, brillará más radiante aún. Esas son las historias que llenan el corazón, porque tienen mucho sentido, aún cuando eres demasiado pequeño para entenderlas. Pero creo señor Frodo, que ya lo entiendo, ahora lo entiendo. Los protagonistas de esas historias se rendirían si quisieran, pero no lo hacen, siguen adelante, porque todos luchan por algo.” Bonita reflexión, ¿no? La esencia de una buena historia y una bella alegoría de lo que es la vida. Y eso mola. Mola mucho

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